Bienvenido a este mi cuaderno de bitácora

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lunes, 9 de agosto de 2021

La estulticia del gobierno llega a su punto álgido, en 400 palabras (doscientas treinta y una)

He leído hoy que El Gobierno da a las Matemáticas un enfoque "socioemocional" y con "perspectiva de género" (El Mundo, 9 de agosto).

Lo de socioemocional en la Matemática, sinceramente no lo entiendo. Debe ser porque la suma, las ecuaciones y las series son sociales y producen mucha emoción... digo yo, no sé.

Lo de la perspectiva de género está mucho más claro. Por supuesto. La suma, la resta, la multiplicación y la división, como la hipotenusa, son de género femenino, ¡bendito sea dios! ¡Ah! Pero los catetos, no. Tendrán que ser catetas a partir de ahora. Y la integral, femenino, debiera ser integrala, que así tiene más fuerza. El diferencial, deferenciala; la derivada, la dejamos así, como la diagonal. Pero el cociente será cocienta; el exponente, exponenta; el factor, factora; el número, númera; el número primo, la númera prima; el producto, producta... Claro. ¿Cómo no se nos había ocurrido antes?

Porque, sospecho, no se trata de utilizar ambos géneros, sino que se quiere enterrar el género masculino, que ya va siendo hora. Lo de todos, todas y todes (¡atención: aparece un nuevo género!) es una tontería, para disimular. Pero si hubiera de hacer la Matemática inclusiva, habría que decir: catetos, catetas y catetes; número, númera y númere; primo, prima y prime; y un larguísimo etcétera. No creo que ningún profesor de Mates (perdón, de Matas) se aclare...

Esta patulea, como no sabe hacer otra cosa (ni quiere), se dedica a degradar y retorcer el lenguaje (perdón, la lengua). Pero hacer, lo que se dice hacer... nada. Se les llena la boca con la igualdad, pero ¿qué hacen? Sigue habiendo más paro femenino que masculino; los sueldos medios del hombre trabajador siguen siendo más altos que los de las mujeres trabajadoras; los cargos directivos están cuajados de hombres y son escasas las mujeres...

Pero, eso sí, hay que aplicar a la Matemática la igualdad de género... la estulticia no tiene límites...

¡Pobres chavales! No tendrán bastante con aprender Matemática, sino que tendrán que cuidar no el axioma, el concepto, el teorema o la demostración, sino el género (o la génera) que, seguro, los confundidos profesores y profesoras de Mates puntuarán más... salvo que quieran tener una mancha negra en sus expedientes.

¿Es que este gobierno no tiene otra cosa mejor que hacer? Con la que está cayendo... pandemia incluida (ya vamos por la quinta ola) y el inefable de vacaciones.

sábado, 24 de julio de 2021

Esto es el Jolygud europeo, en 400 palabras (doscientas treinta)

Sí, somos el Hollywood europeo; no sé si en su vertiente dramática o cómica, pero peliculera en cualquier caso. No hace falta que el inefable personaje que nos gobierna quiera convertirnos en eso. Yo diría que ya lo somos.

A ver: en junio de 2020 ya vencimos al virus. En junio de 2021 ya no se obliga al uso de las mascarillas en espacios abiertos. En julio de 2021 ya vamos por la quinta ola con una variante india-delta que contagia a miles, una variante de la que solo iba a haber dos o tres casos, como nos dijo el nunca bien ponderado jefe del comité de expertos (comité que aún no sabemos si existió, existe o existirá algún día).

Ayer o anteayer, la supuesta responsable de la sanidad nacional ha dicho categóricamente que se necesitará una tercera dosis, cuando aún las autoridades médicas europeas o norteamericanas no lo han afirmado (digo yo que algo sabrán, aunque no lo tengo muy claro, dadas las continuas contradicciones en sus mensajes...).

Mientras tanto, unos dicen que faltan vacunas, otros que no, que es que se administran mal. Y, por si acaso, los países europeos que nos engordan la teta del turismo dicen ahora que no venga nadie aquí, que somos de alto riesgo.

Y cada trocito de esta nación, que va camino de no serlo, toma las medidas que le viene en gana o cree son las mejores, pero con permiso de los jueces. Jueces que dicen sí o no, depende. Porque, ¿para qué un criterio único? Perderían relevancia.

El Inefable II (el Inefable I ya lo fue el anterior gobernante apodado ZP) dice blanco (“invertid en mi país, que pagaréis pocos impuestos y os ayudaremos con bonificaciones”) y su ministra de no sé qué dice negro: “Los fondos de inversión tienen el objetivo de ganar dinero, pero los gobernantes... tenemos un objetivo central, y más en un gobierno progresista, que es distribuir la renta” (sic). O sea, hay que subir los impuestos a quien que invierta aquí. ¡Ah! Y algún presidente autonómico pidiendo más impuestos a otro para costear lo suyo. ¡Que paguen otros, faltaba más!

¿Y el lío de Catalunya con el aval impuesto por malversación a sus delincuentes políticos presos... condenados e indultados? ¡Qué cosas!

Más... pero no me cabe en estas 400 palabras.

¿No es esto Joligud? ¿O el camarote de los Marx? ¿O una tragicomedia de enredo?

martes, 20 de julio de 2021

Cataluña (perdón, Catalunya), un estado desde siempre, en 400 palabras (doscientas veintinueve)

Como todo el mundo sabe, Cataluña (perdón, Catalunya) ha sido de siempre un estado independiente. De siempre, desde los romanos. Existe duda de si con los celtíberos también lo fue... pero eso está muy lejos en el tiempo y no importa. Con los visigodos, desde luego. Y con los árabes, por supuesto. Tras la reconquista, tomada Granada, Cataluña (perdón, Catalunya) ni se inmutó. Siguió siendo un estado independiente que negoció con los reinos de Castilla y Aragón, Navarra y Portugal y demás reinos europeos para sacarles el mejor partido.

Fue así toda la vida. No sé cómo al Institut Nova Història no se le ha ocurrido proclamarlo a los cuatro vientos.

Ya sabemos, también, que Leonardo da Vinci, El Cid, Cristóbal Colón (perdón, Cristòfor Colom), Miguel Ángel, Beethoven, Agustina de Aragón (ahora llamada Agustina de Sabadell), Bill Gates, la Madre Teresa de Calcuta (hoy, Teresa de Cambrils), Einstein, Galileo y Jeff Brezos son todos catalanes. El Institut tiene dudas de si Aristóteles, Pitágoras y Sófocles también lo fueron; pero, créanme, seguro que sí, no tengo duda. Desde luego, hablaban catalá, hecho descubierto recientemente por los sabios del Institut al analizar en profundidad los últimos manuscritos encontrados. ¡Ah! Y Cervantes, catalán también, faltaba más, tradujo el Quijote de una obra catalana.

Y, por supuesto, todo el mundo sabe que el catalán es mucho más antiguo que el castellano. Es más, este deriva de aquel, hecho conocido por todos los hispanohablantes.

El Institut Nova Història nos dice (y esto no lo sabe todo el mundo, lo que es una lástima) que Catalunya no solo fue un estado, sino que fue un imperio: la Catalunya Imperial. Y, por supuesto, América no fue española, sino catalana. Hoy allí hablan español, no catalán, pero eso fue debido a detalles que no vienen a cuento (por ejemplo, digo yo, porque los frailes que llegaron no eran catalanes sino castellanos; los frailes catalanes estaban muy ocupados rindiendo pleitesía a los mandatarios catalanes). Una pena. Qué oportunidad perdieron cuando Catalunya descubrió América.

El Institut está escribiendo la historia; la que hay no les gusta en absoluto. Dicen que nos han engañado. España, o lo que queda después de quitar Cataluña, se independizó de la Catalunya Imperial allá por los finales del siglo XVIII. La independencia formal tuvo lugar en Cádiz unos años más tarde, al proclamar la Constitución de 1812. ¡Qué ignorantes son los que no saben esto!

jueves, 29 de abril de 2010

162. Cachondeo global, en 400 palabras (ciento cuatro).

Insisto, no quiero hablar de política en esta bitácora... pero no puedo evitar hacerlo: el cuerpo me lo pide. Yo creo que este país o, mejor, los políticos de esta España nuestra, de nuestros amores y desvelos, han perdido el Norte, y el Sur y demás puntos cardinales. Navegamos sin rumbo cierto y la crisis ¿qué crisis? económica empieza a hundirnos severamente. Además, se hacen otras muchas tonterías y se toman decisiones absolutamente ridículas, impropias de un país serio. No tengo más remedio, por no ponerme más dramático, que titular así estas 400 palabras:

Cachondeo global

Cachondeo: 2. m. vulg. Desbarajuste, desorden, guirigay.
Global: 1. adj. Tomado en conjunto.


O sea, guirigays tomados en todo su conjunto, aunque se expresa mejor como cachondeo global.

A ver:

El gobierno de Catalunya y parte de la oposición, pidiendo que el Constitucional se declare incompetente para juzgar su Estatut.

“Indicios de que la economía mejora” Rodríguez dijo —sic— (sí: más paro, hasta 4.612.700; S&P rebaja la solvencia de España; informe negativo del FMI; crecimiento desaforado del déficit...). O “el paro toca techo y la recesión queda atrás”.

Demagogia utilizada en torno al uso del hiyab por una joven en un colegio.

Campaña contra el Supremo a cuyos jueces se les acusa de haber sido torturadores con el TOP franquista, y todo por el proceso a un juez estrella...

Búsqueda consciente y planificada de la división, otra vez, de España en dos.

Una Ley de Memoria Histórica que más parece una Ley de Revancha Histérica.

Un juez estrella dejando en la calle, por razones humanitarias, a un etarra condenado.

Un Presidente del Congreso que no explica el origen de sus múltiples bienes (¿tan difícil es si han sido legítimamente adquiridos?).

Una anunciada ley de “Igualdad de Trato” que, imagino por su nombre, será una patochada.

La Bolsa que cae día tras día.

Unos sindicatos que defienden que se pague el subsidio al parado, pero que no levantan una mano contra la destrucción de empleo.

Un ministro del Interior defendiendo como “modélica” la instrucción de un juez estrella sobre el caso Faisán, o chivatazo a ETA... cuando el caso sigue en un cajón... Claro, “modélica” para su departamento...

“Los datos están mejorando, nuestras exportaciones crecen, nuestro consumo de energía sube, nuestra... nuestra...” la Vicepresidenta segunda dixit. Fue en el Congreso y se atascó... (no me extraña, no encontraba un dato positivo más...).

Te dan una ayuda para comprarte un coche y Hacienda te quita una parte sustancial, sin advertirlo previamente.

El sondeador Ministro de Industria pretende recortar las ayudas a las energías renovables... ¿pero no era eso energía sostenible?

Panfleto xenófobo del PP en Badalona, ¿excusado después?

En el Senado se hablarán cuatro o cinco lenguas de España, cuando todos conocen la lengua común... Y el gasto, ¿qué? Tremendo disparate.

La inversión extranjera en España se evapora...

Y va el Barça y pierde...

¿Puede haber algo más? Seguro que sí. Pero no me cabe aquí.

Lo dicho, cachondeo global.

sábado, 24 de abril de 2010

161. Política, muertos, guerra civil

La política actual y la Guerra Civil

Ya dije que no me gusta escribir de política aquí, aunque alguna vez lo hice. Pero hoy no puedo callar ante esos montajes que se están organizando en torno a Garzón, llenos de mentiras e inexactitudes hábilmente tejidas. He de decir que se utiliza la excusa del juez (que, por otra parte, está acusado de prevaricación, no de defender la ley de Memoria Histórica, seamos claros) para revivir las dos Españas que antaño fuimos, lo que es una pena y una atrocidad, desde mi punto de vista.

No habría sabido expresarlo mejor que D. Joaquín Leguina, nada sospechoso de ser de derechas, pero sí de tener un gran sentido común, que, hoy, en un artículo de opinión en EL País, dice las cosas claras. Coincido plenamente con él y os recomiendo que lo leáis en este enlace (espero que lo mantengan por un tiempo):


http://www.elpais.com/articulo/opinion/Enterrar/muertos/elpepuopi/20100424elpepiopi_12/Tes

Tiene toda la razón.

sábado, 24 de octubre de 2009

132. País de locos, en 400 palabras (ochenta y siete).

Me prometí no hablar de política en esta bitácora, aunque lo he incumplido ya un par de veces, y hoy otra vez. Pero es que me subleva la situación… Creo que España no se merece esto, no nos merecemos los políticos que tenemos a los que tengo que llamar politicachos, pues es de lo que ejercen. ¡Qué pena!

País de locos o de políticos incompetentes y de mal hacer

No puedo por menos que sorprenderme una vez más de la caterva de politicachos de este país.

Unos y otros, que no excluyo a nadie. Veamos: un catalán defendiendo el catalá en el Parlamento Europeo… ¡utilizando la lengua inglesa!; un ministro del Gobierno de España manifestándose a favor del galego y en contra del castellano. Otro, mintiendo en el Congreso acerca de una condecoración a un policía, confundiendo fechas para ocultar un asunto tan gravísimo e ignominioso como un chivatazo a ETA; un fiscal que pide el archivo de ese caso para que no se sepa la verdad y no se levante un escándalo monumental; un partido cuajado de escándalos —caso Gürtel— contra los que sus responsables son incapaces de esclarecer nada, ni siquiera lo que dicta el más elemental sentido común… y peleándose por un alto cargo bancario; otro partido, nacionalista, manifestándose en contra de la detención de etarras; un sector de la prensa y TV manipulando escandalosamente las cifras de una manifestación a favor de la vida y contra el aborto; un sindicalero contestando a un empresario que el FMI, el Banco Central Europeo, el comisario Almunia, el Banco de España, la OCDE y no sé cuántas autoridades económicas más se equivocan y que es él quien está en posesión de la verdad y que no se necesita reforma laboral…; un presidente de gobierno que no escucha la calle, cuando él denunciaba precisamente eso al gobierno anterior cuando estaba en la oposición; un ministro de Exteriores apoyando al gobierno dictatorial de Cuba, sin pedirle “gestos” y respetando su política…; un asesino múltiple de vacaciones carcelarias… asesinado a su vez; un ladrón de guante blanco, en la calle sin fianza, aunque con cargos, ¡faltaría más!; encuestas partidarias que contradicen otras encuestas y el sentido común; un partido de la oposición oponiéndose, sí, pero sin tino ni eficacia; una crisis, ¿qué crisis?, que no se sabe cuándo acaba… ni cómo; un déficit galopante…; un alcalde que nos fríe a impuestos; unos PGE, pura chapuza, que no solucionan la crisis, salvados por partidos comprados que, además, dicen que los presupuestos son erráticos…; un presidente que tiene secretarios, que no ministros; y, finalmente, una escala de valores en plena descomposición, por mor de un socialismo sectario.

¡Y yo que creía que mi capacidad de sorpresa estaba ya a prueba de todo…!

viernes, 26 de junio de 2009

116. La torre de Babel o la estupidez supina de nuestros políticos, en 400 palabras (setenta y siete).

La torre de Babel o la estupidez supina de nuestros políticos

No me lo puedo creer. No quería hablar de política en esta bitácora —ya lo dije en otra ocasión—, pero lo que acabo de leer me parece tal disparate que no me resisto. Resulta que el Sr. Chaves, nada menos que vicepresidente tercero del Gobierno de Ehpaña, necesita de siete intérpretes para negociar en el Senado con los representantes autonómicos. Dice la prensa que dos para el catalán, dos para el vasco, dos para el gallego y uno para el valenciano (¿por qué discriminan al valenciano?). Traducción simultánea. Debe ser que no tienen una lengua común y que algunos no entienden el castellano. ¡Qué disparate!

Yo más bien creo que los intérpretes deben servir, sobre todo, para traducir el andalú disléxico de D. Manuel Chaves, y tratar de vestir sus palabras huecas… que así deben ser cuando he leído, por otro lado, que el presidente Rodríguez le ha quitado la competencia de negociar la financiación territorial y que sólo va a hablar — o a intentarlo— sobre las políticas generales de su departamento.

En cualquier caso, y hable de lo que hable, ¿para qué diablos necesita de siete intérpretes? ¿Es que estamos locos? ¿Es que somos estúpidos? ¿O es que nos falta una mínima dosis de sentido común? Parece un mal chiste o una tomadura de pelo a los ciudadanos (perdón, a los ciudadanos y ciudadanas) de este país. Vaya por delante que me parece muy bien que se respeten las lenguas propias de cada región. Que se hablen y que se promuevan. Pero que se lleve al ridículo extremo de que se tengan que usar en una mesa de negociación (más o menos) con traducción simultánea, cuando existe una lengua común, es lo más absurdo que he visto en mi vida. Así no me extraña que no pueda haber acuerdo entre las autonomías.

La estupidez de nuestros políticos no tiene límite, ni parangón posible con nada. Puedo aceptar que en un discurso institucional en el Senado, cada representante autonómico hable en su lengua propia, cooficial. Es una forma de reconocer formalmente las diversas lenguas, especialmente cuando el Senado parece tender a convertirse en la Cámara de las Autonomías, aunque todavía no con la requerida definición. Pero en una negociación… ¿a quién se le ocurre?

Creo que estos nuestros políticos se han vuelto chavetas. Es la torre de Babel.

jueves, 14 de mayo de 2009

109. La política, en 400 palabras (setenta y una).

La política

Fui con ilusión a las primeras elecciones democráticas. Desde entonces he votado en todas y no recuerdo haberme abstenido; en una, voté en blanco.

En treinta años de democracia hemos tenido políticos de todo pelo. Buenos y malos, capaces e incapaces, listos y menos listos, entregados y egoístas, honrados y ladrones.

Respeto nuestra constitución, entre otras cosas porque voté sí. Sobre ella se ha basado el progreso de esta España que, sin duda, no es la que era. Superamos cuarenta años de dictadura sin derramar una gota de sangre, salvo las derramadas por tantas víctimas de tanto cobarde asesino, por tanto sinsentido criminal de bandas terroristas. Sobrevive la sinrazón de los descerebrados etarras, desgraciadamente, que siguen empecinados en sus planteamientos sin sustento alguno, en fines aberrantes con medios monstruosos.

Y sobrevive en nuestras mentes el trágico y terrible atentado de Madrid.

Sufrimos un intento de golpe de estado, una pantomima que parece hoy típica de la España cañí, no de la España de finales del siglo XX. Y lo superamos. Como superamos varias crisis económicas y situaciones dramáticas de paro.

Hemos tenido políticos, a lo largo de estos treinta años de democracia, de todo pelo, decía. Pero ¿como los de hoy? Gobierno y oposición, nacionalistas… ¿se salva alguien? No destaca ninguno… Son una caterva de mediocres cuyo único fin, parece, es situarse en el poder, apoderarse del sillón. Nadie aporta soluciones. Nadie se toma la situación en serio. Todo consiste en desprestigiar al contrario. Nadie es constructivo.

Los que gobiernan no gobiernan con acierto —en mi opinión, claro—, los que se oponen andan a la greña y se oponen poco. Los nacionalistas, pueblerinos, andan a lo suyo, sacando partido sustancioso de sus apoyos desleales.

La crisis, galopante, a la que no se le ve solución ni fin, ahogando empresas y autónomos, dejando a trabajadores sin trabajo por cientos de miles y dejando el consumo en mínimos históricos y la morosidad en máximos. Se toman medidas ineficaces y que nos cuestan una barbaridad.

Tenemos unos políticos que España no se merece. Los españoles hemos votados a unos y a otros, pero creo que no pocos nos arrepentimos. No están a la altura. No son competentes. No nos toman en serio. Sólo el poder importa… y tenemos la prueba en las campañas electorales. Palabras, muchas palabras. Promesas, muchas promesas. Hechos, pocos.

Es la triste y recurrente historia de España.