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domingo, 23 de junio de 2013

305. El pirómano, en 400 palabras (doscientas dieciséis).

El pirómano

Yo estaba sentado en un banco del parque que tengo enfrente de casa, leyendo el periódico y con mi perrita Pizca sobre mis piernas (Pizca es pequeña y mimosa), cuando un caballero, de sesenta y tantos años, calculé, se sentó a mi lado. No saludó, pero lo hice yo: “Buenos días”. “Buenos días… perdone, estaba pensando”. “¿Y en qué pensaba tan concentrado?”. “¡Ah! Cosas mías”. “Bueno, siga pensando; a mí no me molesta”. “Si quiere se lo cuento. No tengo secretos”. “Pues cuando quiera”. “Verá, todas las noches sueño con quemar algo. Ya he quemado a los políticos en la hoguera, y a los sindicaleros; fue una pira grandiosa, ¡cómo ardían, cómo bramaban!, no sabe Ud. qué gusto… ”.¡Vaya! veo que disfruta”. “Sí, disfruto muchísimo. Ayer quemé a los banqueros. Chillaban como ratas…”. “¿Le queda alguien por quemar?”. “Sí, todavía a mucha gente: los egoístas, los irresponsables, los avaros, los insolidarios, los…”. “Va Ud. a acabar con todo el mundo”. “Todos no, pero muchos sí. Creo que quedaremos muy pocos”. “¿Y los siguientes?”. “Se me ha ocurrido algo diabólico”. “¿Y qué es?”. “Voy a quemar todas las fábricas de sostenes”. “Pues, pensándolo bien, es buena idea. Si quiere, le ayudo”. “Sí, gracias”. “¿Y cómo se le ha ocurrido eso?”. “Pues, verá, no me gustan los sostenes. Me gusta que la mujer insinúe sus encantos”. “Ya, y a mí, me encanta, pero es raro verlas hoy sin sostén”. “Es una pena. En los sesenta y los setenta apenas si se llevaba esa malévola prenda. Daba gusto. Pero ahora, se ha puesto de moda y no hay quien vea una mujer sin sostén. Es más, hacen alarde de que lo llevan y muestran los tirantes como si nada. Es antiestético”. “Estoy con Ud. Lo que pasa es que ellas dicen que si no lo llevan se les cae el pecho”. “No es cierto. Hay estudios (en EE.UU., claro, no podría ser en otra parte) que demuestran que, si se usa sostén, los músculos del pecho se hacen vagos y, con el tiempo, el pecho se cae. En cambio, si no se usa, los músculos se fortalecen y mantienen el pecho enhiesto por muchos más años”. “Tiene lógica. Además, no hay nada más bonito que los senos de la mujer insinuándose, sin sostén, bajo una camisa o un jersey…”. “Sí, es una delicia para la vista. ¡Quememos las fábricas de sostenes!”.